Isla blanca

Es el tema que nutre el grueso de su producción. Depurado el lenguaje pictórico y el tratamiento de la luz, su obra nos ilustra un mediterráneo ideal, una especie de territorio pleno de luminosidad y detenido en el tiempo. La referencia reconocible de Ibiza, las arquitecturas blancas del litoral y la presencia constante del mar conforman el grueso de una extensa obra variada y rica en la que finalmente el agua cobra el principal protagonismo. La incidencia del sol y sus juegos, las transparencias, los reflejos captan su interés y le abren una vía para proseguir el cultivo y la celebración de la luz, manteniendo el rigor y la elegancia en la dicción y la composición, apoyándose libremente en su amplio repertorio temático y culminar en la obra generosa de un trabajador de la belleza.